ParaísoEl juicio finalInfierno
*El Juicio final*
Hyeronimus Bosco
 
-Esto es todo, su Espectable Nostramo, ha sido la muestra tomada del planeta SOL.03. Distinguida asamblea, el debate puede comenzar -proclama Principado Venturia. 

Trono Meriash se incorpora, recoge su túnica que cae a un lado del diván y habla con el tono sabio que le caracteriza: -Estas criaturas siguen enfrascadas en un cuestionamiento que siempre queda por resolver. Intuyen, piensan, e incluso algunas son capaces de apasionarse lúcidamente, pero... ahí queda todo. 

Hace una pausa, luego un gesto de impaciencia y, como aburrido, pregunta a la concurrencia: -¿Qué tenemos para ayudar a las especies vacilantes? 

-Ayudar, ayudar... ¡Espectable Nostramo!- exclama Virtud Hades dirigiéndose al presidente de la reunión. -Llevamos no sé cuántas muestras de ese planeta esperando, entre ayudas y leves azotes naturales, pero el resultado está a la vista. Esta especie no avanza. Propongo se le asigne alguna calamidad, a ver si la adversidad les estimula un poco... 

Serafín Endea se apresura a intervenir: -Me pregunto qué vulgaridad nos tiene preparada esta vez Virtud Hades, ¿acaso, otra enfermedad venérea? 

Se oyen algunas risas. Dominación Kantria toma entonces la palabra: -Hay que reconocer que han tenido suerte con la muestra, no como en otras en las que les hemos observado engreídos por banalidades e incluso autodestruirse por ellas. Pero la general torpeza de esas criaturas, sus eminencias, tiene un atenuante que pido se tenga en cuenta: son descendientes del carbono. 

Trono Meriash toma de nuevo de palabra: -Esta es una buena razón para seguir esperando, no puede pedirse un progreso rápido a partir de un elemento tan simple. Eminencias: solicito la benevolencia de esta asamblea. E incluso un favor de su generosidad, ¿qué les parece un empujoncito en eso de la energía de fusión? 

Casi todos agradecen la iniciativa concluyente, al tiempo que dirigen su mirada hacia Nostramo. Pero el anciano se halla distraído, sus ojos cansados contemplan dos bellas doncellas que danzan no muy lejos de la asamblea. 

El silencio condescendiente de Nostramo es aprovechado por Principado Venturia para proclamar: -Queda aprobada la resolución. Y a continuación añade: -Se levanta la sesión, sus eminencias quedan convocadas aquí mismo para la próxima, será una muestra del planeta VEGA.18. 

Una vez más, la indiferencia de Nostramo ha favorecido a los habitantes de SOL.03, y el bueno de Principado Venturia, al cerrar la reunión, se siente aliviado sin saber por qué.

   







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